Circular Islands: qué nos dejó el seminario web sobre pequeños Estados insulares, basura marina y Sistemas de Depósito y Retorno (DDR)
Por Martín Valese
Las islas y los territorios remotos soportan una carga medioambiental que no generaron en proporción: los desechos marinos llegan a través de las corrientes, las flotas y las importaciones, afectando a los frágiles ecosistemas y a las economías dependientes de los océanos. En el seminario web web “Circular Islands: Winning the fight against marine litter with DRS” del 18 de febrero de 2026, la conversación puso foco en soluciones concretas para envases de bebidas y en el diseño de políticas que funcionen a escala insular.
La discusión dejó una idea central: hay herramientas probadas, pero en los pequeños Estados insulares en desarrollo la clave es la adaptación. Un sistema de depósito y retorno o un esquema de responsabilidad ampliada del productor no se “copia y pega”. Se diseña para la realidad local, o falla en la implementación.
Quiénes participaron
Moderado por Lucía Norrismoderadora del webinar, (Galápagos Conservation Trust), el panel reunió a Kissy Ika Chávez en representación de Rapa Nui Thais Vojvodic (Common Seas), Camille Mondon Renaud (Landscape and Waste Management Agency, Seychelles) y Martín Valese (Global Deposit and Return Platform), que abrió y cerró la sesión.
Qué se discutió
El seminario web conectó el diagnóstico de la contaminación marina en territorios insulares con medidas de política pública orientadas a resultados. Se habló de la carga “externa” de basura en islas, del retorno a la reutilización como práctica histórica y de cómo los sistemas de depósito para envases de bebidas pueden reducir la fuga al ambiente y aliviar la presión sobre rellenos sanitarios. También se abordó el rol de la responsabilidad ampliada del productor como marco financiero y regulatorio, y la oportunidad de enfoques regionales armonizados para superar límites estructurales de los pequeños Estados insulares en desarrollo.
Una reflexión final
El seminario web reflejó una tensión central del momento actual de los sistemas de depósito y retorno. El impulso global es claro y positivo, pero la incertidumbre reside en la implementación local. Diseñar sistemas que funcionen en contextos de baja escala, logística compleja y mercados distantes exige una adaptación profunda. Como señaló en el cierre Martín Valese, el desafío es dejar de copiar modelos europeos y diseñar soluciones acordes a la realidad cultural, geográfica y social de cada territorio. Ese enfoque guía el trabajo de Global Deposit and Return Platform: conectar experiencias, amplificar aprendizajes y promover sistemas ajustados al contexto. En islas, el éxito depende tanto del instrumento como de su adaptación operativa.
Aprendizajes clave
Impacto desproporcionado de la basura marina y su vínculo con flujos externos
Desde la apertura, la moderación lo planteó sin eufemismos: la basura marina es una carga injusta para las islas porque “viene en su mayoría de fuentes externas”. La intervención de Kissy Ika Chavez, desde Rapa Nui, reforzó el punto con un mensaje de interdependencia: “tenemos un solo océano”, y lo que se hace en un lugar se siente en otro, especialmente en ecosistemas costeros e insulares. En este marco, los residuos asociados a flotas y corrientes aparecen como un recordatorio de que las islas no pueden resolver solas un problema transfronterizo.
Sistemas de depósito y retorno como solución tangible para envases de bebidas en contextos insulares
En varios pasajes se subrayó que los envases de bebidas suelen ser una fracción visible y recuperable del flujo de residuos. Common Seas mostró cómo, en la modelización para Santa Lucía, los plásticos de bebidas y otras botellas aparecen como ítems que con frecuencia se filtran al ambiente, y que un sistema de depósito y retorno puede tener impactos relevantes en un contexto insular, incluso si los volúmenes parecen pequeños frente a países grandes. Además, se recordó el cuello de botella típico: la presión sobre el único relleno sanitario y su capacidad limitada, un factor que vuelve urgente capturar materiales de alto volumen y alta fuga.
Limitaciones operativas típicas de los pequeños Estados insulares en desarrollo
Los pequeños Estados insulares enfrentan restricciones estructurales que condicionan la gestión de envases y residuos: poco espacio para infraestructura, fuerte dependencia de importaciones envasadas y necesidad de exportar materiales a mercados lejanos con costos logísticos altos e inestables. A esto se suman desafíos operativos frecuentes como escasa separación en origen, falta de involucramiento del comercio y de los consumidores, materiales contaminados y equipamiento limitado. En conjunto, estas condiciones reducen la eficiencia de los sistemas de retorno y exigen diseños adaptados a contextos de pequeña escala y aislamiento geográfico.
Responsabilidad ampliada del productor y enfoques regionales armonizados para superar barreras
La presentación de Common Seas, a cargo de Thais Vojvodic, sostuvo que la responsabilidad ampliada del productor y los sistemas de depósito y retorno no compiten, se complementan. “No es uno u otro”, y el encuadre propuesto fue claro: la responsabilidad ampliada del productor puede ser un mecanismo financiero y de gobernanza, y el sistema de depósito y retorno una solución específica dentro del conjunto de medidas. La parte más distintiva fue la apuesta por una coordinación regional. El argumento es económico y político: al agrupar islas o países cercanos se puede ganar escala, reducir comportamientos oportunistas, aumentar la influencia sobre el diseño de productos y mejorar el acceso a mercados regionales o internacionales para materiales reciclables. La conclusión fue prudente y útil: el diseño exitoso “será altamente dependiente del contexto” y necesita adaptación adicional por región.
Seychelles como caso concreto: datos, funcionamiento y tensiones de implementación
Seychelles, por parte de Camille Mondon-Renaud, presentó un sistema de retorno liderado por el Estado e introducido de forma gradual. Comenzó en 2007 con botellas de plástico, incorporó latas en 2012 y botellas de vidrio alcohólicas en 2018. En 2024, más de 17 millones de botellas de plástico fueron entregadas en centros de devolución. El financiamiento proviene de un cargo ambiental aplicado a los envases al ingresar al país, integrado en el precio y canalizado a un fondo público que paga una compensación por unidad recuperada.
A diferencia de modelos donde el depósito es visible y reembolsable en el comercio, en Seychelles la devolución se realiza exclusivamente en centros dedicados. En la práctica, esto ha desplazado el protagonismo hacia el sector informal: son principalmente recolectores quienes recuperan envases de los residuos y los llevan a los centros, donde reciben la compensación. El consumidor queda en gran medida fuera del circuito de retorno, ya que el incentivo no aparece explícito en el precio ni está asociado al punto de compra.
El contraste territorial dentro del país ilustra la dependencia del sistema respecto del sector informal. Aunque el esquema normativo es igual en Mahé, Praslin y La Digue, la realidad difiere: en La Digue, con menor actividad de recolección informal, más envases terminan en vertederos. El caso muestra que, incluso bajo un mismo marco legal, la eficacia del retorno varía según condiciones sociales y operativas locales.
Te invitamos a ver el video completo de la sesión y revisar la discusión con ejemplos y aprendizajes operativos: ver el video completo en nuestro sitio
También podés seguir conectado con Global Deposit and Return Platform para los próximos seminarios web ya anunciados:
15 de abril (otros flujos de residuos y sistemas de depósito y retorno) y 17 de junio (legislación en torno a sistemas de depósito y retorno).
